
Era temprano en la mañana,
el rocío helaba el suelo.
El sueño se terminaba
y la luz no llegaba a ampararla.
La luces se apagaban
y los ruidos de la ciudad la perseguían.
La gente la ignoraba
y el sufrimiento se acrecentaba
El sonido de su estomago
como un pozo vacío sonaba
y la voz de su mente gritaba
sofocando sus oídos y el alma.
Camina sin destino
y en sus ojos reflejaba
Imágenes irreales
y castillos en el aire.
Témpanos de hielo
le tendían sus manos.
Ella huía, sin ningún reparo.
Inmersa en el temor solitario.
El puente desde lejos se veía.
Glorioso como altar sagrado.
Ella solo quería correr.
Correr libre, como las aguas que corrían debajo de él.
Mucho tiempo contempló
y admiró su brillo
Su reflejo observó
y una lágrima cayó.
Libre deseaba ser.
Sin puertas que la encerrarán
Ni caminos que la obligarán.
Solo el agua y ella.
Pensó mucho tiempo
sentada en la baranda.
No había decisión q tomar.
solo una despedida le restaba.
Fría y helada se sintió.
Sus recuerdos le agobiaron el corazón.
Solo quiso dormir...
Por fin logró soñar.
Soño ser libre y audaz
como las aguas de aquel río.
Rápidamente, feliz se alejó.
Tomando su alma el adiós.
Formas creadas por el río
Suaves y bruscas ondulaciones.
Acompañaron pálidas ilusiones
En un prado de fresco ilimitada.
AKIRE.
21/05/2003
el rocío helaba el suelo.
El sueño se terminaba
y la luz no llegaba a ampararla.
La luces se apagaban
y los ruidos de la ciudad la perseguían.
La gente la ignoraba
y el sufrimiento se acrecentaba
El sonido de su estomago
como un pozo vacío sonaba
y la voz de su mente gritaba
sofocando sus oídos y el alma.
Camina sin destino
y en sus ojos reflejaba
Imágenes irreales
y castillos en el aire.
Témpanos de hielo
le tendían sus manos.
Ella huía, sin ningún reparo.
Inmersa en el temor solitario.
El puente desde lejos se veía.
Glorioso como altar sagrado.
Ella solo quería correr.
Correr libre, como las aguas que corrían debajo de él.
Mucho tiempo contempló
y admiró su brillo
Su reflejo observó
y una lágrima cayó.
Libre deseaba ser.
Sin puertas que la encerrarán
Ni caminos que la obligarán.
Solo el agua y ella.
Pensó mucho tiempo
sentada en la baranda.
No había decisión q tomar.
solo una despedida le restaba.
Fría y helada se sintió.
Sus recuerdos le agobiaron el corazón.
Solo quiso dormir...
Por fin logró soñar.
Soño ser libre y audaz
como las aguas de aquel río.
Rápidamente, feliz se alejó.
Tomando su alma el adiós.
Formas creadas por el río
Suaves y bruscas ondulaciones.
Acompañaron pálidas ilusiones
En un prado de fresco ilimitada.
AKIRE.
21/05/2003
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